Actualmente vivimos un momento crítico de la gentrificación en diferentes partes del país, esto es el desplazamiento forzado de la población nativa que es remplazada por personas con mejores condiciones económicas. Este desplazamiento lo vemos en diferentes modalidades: cuando los precios de las rentas, servicios, artículos se elevan y hay que buscar un lugar donde sea más costeable vivir, incluso siendo dueños tienen que vender su propiedad, en otras ocasiones ese desplazamiento es aun más violento cuando las familias son desalojadas de sus hogares.
En el capitalismo la propiedad privada de la tierra, lejos de garantizar el acceso a la población de un espacio para su vivienda, la ha convertido en una mercancía expensa a la oferta y demanda, a la especulación y el acaparamiento. Los capitalistas por diferentes vías han buscado concentrar la propiedad de los mejores espacios para obtener mayores ganancias con sus negocios o para su uso personal.
“…en su sociedad (capitalista) la propiedad privada está abolida para las nueve décimas partes de sus miembros. Precisamente porque no existe para esas nueve décimas partes existe para ustedes (burguesía).” Manifiesto comunista, Marx.

Por eso decimos que la lucha contra la gentrificación es parte de la lucha de clases, porque su origen está en el antagonismo de los intereses de los capitalistas y las necesidades de la clase trabajadora, mientras que la burguesía busca aumentar sus ganancias, el proletariado busca sobrevivir; esto es la contradicción capital-trabajo.
Otra consecuencia de la gentrificación es el desplazamiento de nuestra cultura, porque resulta incómoda para los nuevos inquilinos. Es claro que esto no se trata de una cuestión étnica, rechazamos las acusaciones de xenofobia, porque no nos oponemos a la llegada de trabajadores del mundo, nos oponemos a los visitantes que tienen prácticas colonialistas, específicamente gringos y sionistas.
Entendido que la gentrificación es resultado de las contradicciones en el capitalismo, no hay solución definitiva en este sistema, pero eso no nos quita el derecho de exigir al Estado medidas inmediatas que garanticen el no desplazamiento forzado de la población nativa y su libre desenvolvimiento.
Si las y los trabajadores generamos toda riqueza, si nosotros hacemos funcionar este país ¿por qué vivimos mal? ¿por qué nuestro derecho a la vivienda debe depender de los intereses de la burguesía? ¿por qué nos obligan a vivir en las periferias?
Solo si nos unimos podremos defendernos y exigir nuestros derechos, en cada vecindad, edificio, calle, barrio, centro de trabaja o estudio; elevemos las formas de organización y de lucha para conseguirlo.
¡QUE LO VENGAN A VER, QUE LO VENGAN A VER, EL CAPITAL TE ROBA, TE DEJA SIN CASA Y SIN COMER!
¡BARRIO POR BARRIO, COLONIA POR COLONIA, NOS DEFENDEREMOS HASTA LA VICTORIA!
¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNIDOS¡
ATENTAMENTE
Unión de la Juventud Revolucionaria de México
