Hace ya un buen tiempo que el movimiento popular en Guerrero se mantiene disperso, débil y fraccionado, como consecuencia de la represión e injerencia del Estado-gobierno al interior de los movimientos sociales, en los aproximadamente 12 últimos años. Ya es hora de salir de esa situación. La Coordinadora Estatal de Trabajadores del Estado de Guerrero (CETEG) ha sido un pilar del movimiento popular, en sus periodos de auge, jugó un papel de aglutinador y de unidad, rescatar necesariamente esas experiencias como el Movimiento Popular Guerrense, que surgió en 2013, entre otras.
El nuevo Comité Ejecutivo Seccional Democrático (CESD) de la CETEG, debe retomar esa perspectiva de reconstrucción del movimiento popular, para hacer causa común frente a los grandes problemas sociales en la entidad y el país.

A nivel nacional y estatal, existe una coyuntura, caracterizada por el resurgimiento del movimiento magisterial, más allá de las fuerzas de la CNTE, en los estados del norte, centro, sur y sureste, que aglutinará sin duda a otros sindicatos afiliados al ISSSTE y a los derechohabientes, por lo que en Guerrero, es el mejor momento para levantar las banderas de la unidad de la clase trabajadora, para la defensa de sus derechos y en contra de las reformas neoliberales en el ISSSTE de 2007 y la reforma educativa de 2019.
La lucha de clases prevé una mayor activación, aunado a factores externos, como la envestida de los aranceles que impondrá el imperialismo norteamericano a la burguesía mexicana que exporta mercancías a los Estados Unidos.
